
A pocos días del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), que dejó un saldo de 45 personas fallecidas y más de un centenar de heridos, un nombre comenzó a resonar con fuerza en medio del dolor colectivo: Liliana Sáenz de la Torre.
Hija de Natividad de la Torre, una de las víctimas mortales, Liliana emergió como la portavoz de las familias afectadas, canalizando el duelo y la indignación en un mensaje firme y sereno durante los funerales multitudinarios celebrados en Huelva.
Desde entonces, su testimonio se ha convertido en un símbolo de la búsqueda de justicia tras una de las tragedias ferroviarias más graves registradas en España en los últimos años.
¿Quién es Liliana Sáenz de la Torre?

Liliana Sáenz de la Torre es hija de Natividad de la Torre, pasajera del tren Alvia que el 18 de enero de 2026 colisionó con vagones descarrilados de un tren Iryo a la altura de Adamuz.
Aunque hasta ahora su vida transcurría lejos del foco público, la magnitud de la tragedia la llevó, junto a su hermano Fidel, a asumir un rol de representación colectiva.
En este contexto, Liliana se ha convertido en la voz pública de las 45 familias, articulando un mensaje centrado en la verdad, la memoria y la exigencia de responsabilidades.
La tragedia que marcó su vida
El accidente ferroviario del 18 de enero cambió su vida de forma irreversible. La colisión provocó la muerte de 45 personas y dejó a más de 100 heridos, muchos de ellos con secuelas físicas y emocionales. Entre las víctimas se encontraba su madre, Natividad de la Torre, originaria de Huelva.
A partir de ese momento, Liliana decidió asumir un papel activo, no solo en el duelo personal, sino también en la defensa de la memoria de quienes perdieron la vida.
Discurso de Liliana Sáenz de la Torre
El 29 de enero de 2026, durante el funeral celebrado en Huelva y al que asistieron más de 4.000 personas, Liliana ofreció uno de los discursos más emotivos del acto, presidido por los reyes Felipe VI y Letizia. Sus palabras, pronunciadas con entereza, fueron recibidas con una ovación de más de dos minutos.
“Lo que perdimos no era una cifra, eran vagones llenos de esperanza“, expresó ante los asistentes. Además, lanzó un mensaje contundente que resumió el sentir de las familias:
Somos las 45 familias que lucharán por saber la verdad, porque solo la verdad nos ayudará a curar esta herida que nunca cerrará.
Otra de sus frases más recordadas fue clara y simbólica: “La única presidencia que queremos a nuestro lado es la de Dios”, subrayando que el acompañamiento institucional debe traducirse en hechos y no solo en gestos.
Exigencia de verdad y justicia
Más allá del homenaje, Liliana denunció públicamente la lentitud en la información oficial tras el accidente y reclamó transparencia para esclarecer lo ocurrido. En este sentido, insistió en que la verdad es el único camino para evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse.
“Lucharemos por la verdad y para que no haya otro tren”, afirmó, en referencia a la necesidad de responsabilidades claras y medidas que garanticen la seguridad ferroviaria.

