Francesca Montenegro, influencer peruana de 21 años, se ha consolidado en los últimos años como una figura activa en plataformas como Instagram y TikTok, donde comparte contenido relacionado con moda, estilo de vida y viajes.
Gracias a una estética cuidada y a colaboraciones con marcas, ha logrado reunir miles de seguidores que siguen de cerca su día a día.
En el ámbito académico, estudia Administración en la Universidad del Pacífico y cuenta con formación en Fashion Business por el Istituto Marangoni, en Italia. Además, fue cofundadora de la marca de ropa femenina The Body Brand, emprendimiento que recientemente la apartó del proyecto en medio de la controversia actual.

Hasta hace unas semanas, su nombre estaba vinculado principalmente al mundo de la moda y el emprendimiento digital. Sin embargo, la situación cambió drásticamente tras su relación con un caso que conmocionó al país.
Relación con Adrián Villar y el caso Lizeth Marzano
El nombre de Montenegro cobró relevancia nacional luego de confirmarse su vínculo sentimental (actual o pasado, según distintas versiones) con Adrián Villar, implicado en el atropello mortal de la deportista Lizeth Marzano en febrero de 2026, en Perú.
Según videos y reportes difundidos, Francesca fue vista junto a Villar en el parque Alfonso Ugarte, en el distrito limeño de San Isidro, pocas horas después del accidente. En ese lugar también se encontraba su padre y otras personas.
Ambos declararon posteriormente ante la Policía Nacional del Perú (PNP) para deslindar responsabilidades.
Aunque no existen señalamientos formales contra ella, la cercanía temporal con el implicado generó una ola de críticas en redes sociales, donde usuarios cuestionaron su postura y el manejo público de la situación.
Juan Montenegro: el rol del padre y abogado en la controversia
El padre de la influencer es Juan Montenegro, abogado peruano que también ha sido mencionado dentro del caso. De acuerdo con la información difundida, Juan acompañó a su hija al parque tras el accidente y sostuvo una reunión con Villar y otras personas horas después del hecho.
Esta situación generó acusaciones públicas de un posible encubrimiento, versión que él ha rechazado de manera categórica. Montenegro aseguró que las responsabilidades son personales y que no representa legalmente a Villar. Asimismo, lo instó públicamente a asumir su responsabilidad y entregarse a la justicia.
En declaraciones difundidas en medios locales, el abogado enfatizó que su familia actuó con rectitud y negó cualquier complicidad en los hechos.
Investigación del Colegio de Abogados de Lima y posibles sanciones
La controversia trascendió el ámbito mediático y alcanzó el plano profesional. El Colegio de Abogados de Lima (CAL) evalúa eventuales sanciones contra Juan Montenegro, incluida una posible expulsión, por presuntos cuestionamientos éticos relacionados con el caso.
Entre los señalamientos se encuentra la supuesta omisión de informar oportunamente a la Policía sobre la presencia de Villar en su vivienda. No obstante, el abogado sostiene que no incurrió en ninguna irregularidad y que colaboró con las autoridades cuando fue requerido.
Este proceso disciplinario se desarrolla de forma paralela a la investigación principal, lo que mantiene el tema en la agenda pública.

