Entre lágrimas y con la voz quebrada, Wendy Hernández Reyes pide justicia por la muerte de su hijo Orlin Hernández, un niño de apenas tres años, quien falleció en Florida tras presuntos abusos por parte de su tío, quien lo estaba cuidando.
La madre fue deportada a Honduras luego de ser detenida por agentes migratorios en Florida, Estados Unidos, durante una parada de tráfico el pasado 8 de enero.
Tras su detención, el menor quedó al cuidado de su tío político, Samuel Antonio Maldonado Erazo, quien ahora enfrenta cargos por la muerte del pequeño.
Desde Honduras, la madre relató a través de Noticias Univision el profundo dolor que atraviesa tras enterarse de la tragedia.
“Mucho me duele, que se pudra en la cárcel y se muera ese hombre ingrato por lo que hizo con mi niño”, comenzó diciendo la catracha en la entrevista.
Con el corazón roto, Wendy afirmó que todavía le cuesta creer todo lo que vivió su pequeño y afirma que todavía le hace “mucha falta”.
Últimos contactos de hondureña con su pequeño
Según su testimonio, durante los días posteriores a su arresto mantuvo comunicación con el familiar que cuidaba al menor y en varias ocasiones preguntó por su estado.
“Hablé como tres veces con mi niño y él me decía que el niño estaba bien… que no me preocupara”, recordó.
Wendy asegura que, al momento de su detención, intentó llevarse a su hijo, pero afirma que las autoridades migratorias no se lo permitieron.
“Yo no soy mala mamá… fue que Migración no me dio opción de traerme al niño, porque yo lo pedí para traérmelo”, afirmó.
La madre se enteró de que su hijo estaba siendo trasladado al hospital luego de recibir mensajes de audio enviados por el familiar que lo cuidaba.
“El niño se me puso bien mal… tuve que llamar a la ambulancia“, le habría dicho el acusado en uno de los audios.
Minutos después, Wendy recibió una llamada desde el hospital en la que médicos le confirmaron que su hijo había fallecido.
¿Cómo murió el menor hondureño?
De acuerdo con las autoridades del condado de Escambia, Florida, el menor presentaba signos de haber sido víctima de abuso sexual por, al menos, un mes; múltiples lesiones graves, entre ellas golpes en distintas partes del cuerpo y otras heridas que están siendo investigadas.
El sheriff del condado, Chip Simmons, indicó que el niño fue trasladado a un centro médico, donde pese a los esfuerzos médicos no logró sobrevivir.
Mientras tanto, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos calificó el crimen como “absolutamente repugnante” y señaló que el menor quedó bajo el cuidado del sospechoso tras la detención de su madre.
Sin embargo, Wendy Hernández insiste en que nunca abandonó a su hijo y ahora clama justicia por su muerte.
“Solo quiero justicia para mi niño“, expresó.
Las investigaciones continúan en Estados Unidos mientras el caso ha generado indignación y conmoción tanto en la comunidad hondureña como en el estado de Florida.
