
El hondureño Rafael Rivera, maestro que reside en Bélgica, denunció a través de un video en redes sociales el robo de su monopatín eléctrico, medio de transporte que utilizaba a diario para trasladarse a su trabajo.
“Me robaron mi trottinette eléctrica en Bélgica, el maquinón con el que iba a trabajar todos los días y la que me costó alrededor de 500 euros. Solo me dejaron con el cable aquí”, relató visiblemente afectado.
El medio que utilizaba todos los días
Rivera explicó que usaba el monopatín para movilizarse desde su vivienda hasta la estación del tren. Allí lo aseguraba con un cable y candado antes de abordar el tren hacia su centro educativo.

“Así he estado haciendo todo este tiempo y no había tenido ningún problema hasta ahora que me la peinaron”, comentó.
El docente señaló que la mañana del robo salió apresurado y sospecha que pudo haber dejado mal asegurado el vehículo. Al regresar del trabajo, solo encontró el cable de seguridad en el lugar donde acostumbraba estacionarlo.
Intentó denunciar, pero no tenía el número de serie
Tras descubrir el robo, decidió llamar a la Policía en Bélgica. Sin embargo, las autoridades le solicitaron el número de serie del monopatín para formalizar la denuncia.
“Me preguntaron cuál era el número de serie y la verdad que ahí me quedé sin respuestas. Yo ignoraba que las trincatas tenían número de serie”, explicó.
Sin ese dato, el proceso de búsqueda se complicó, según contó en su video.
De la frustración a un inesperado hallazgo
Rivera confesó que el robo representó “un golpe fuerte”, no solo por el costo económico, alrededor de 500 euros, sino porque dependía del monopatín para movilizarse diariamente.
El maestro también reflexionó sobre la seguridad en el país europeo. Aseguró que al llegar a Bélgica mantenía su sentido de alerta encendido, como en Honduras, aunque con el tiempo percibió mayor tranquilidad, salvo en algunas zonas de Bruselas donde dijo sentirse incómodo.
Esa misma noche, mientras caminaba frustrado por lo ocurrido, encontró una bicicleta abandonada. Decidió utilizarla para regresar a casa.
“No me devuelve mi monopatín, pero me da la seguridad de que pase lo que pase, Él estará conmigo donde sea que yo vaya”, expresó.

