El historial delictivo de Estefanía “N” se puso en pausa; se trata de una mujer dedicada al robo de mercancía, nacionalmente conocida como fardera, quien operaba principalmente en el municipio de Ecatepec, en el Estado de México .
No era cualquier maleante, pues en era conocida por presumir en redes sociales los botines que sustraía de diversos supermercados, una presunta delincuente que pasó de la jactancia al llanto tras ser interceptada por las autoridades en un operativo que terminó en medio de gritos y violencia.
Pero vamos por partes. En el argot delictivo, una “fardera” es quien oculta mercancía entre su ropa o pertenencias para sacarla de las tiendas sin pagar. La RAE define “fardo” como un “lío grande de ropa u otra cosa, muy apretado, para poder llevarlo de una parte a otra”.

Estefanía no solo practicaba este delito, sino que lo consideraba una “profesión”, al grado de ofrecer en sus redes sociales una “escuelita” para enseñar técnicas de robo a sus allegados.
Video de la recopilación con la polémica alrededor de la fardera de Ecatepec
¿Quién es la fardera capturada en el Estado de México?
Estefanía “N” es una reincidente que ya ha purgado condenas en el reclusorio de Santa Martha Acatitla. Operaba principalmente en supermercados de la CDMX y el Estado de México, utilizando nombres falsos para intentar burlar los registros policiales.
En sus plataformas digitales, especialmente TikTok, compartía videos de los pasillos de las tiendas que planeaba saquear y exhibía cajuelas llenas de artículos robados como:
- Botellas de alcohol y vinos de alta gama.
- Perfumes, cremas corporales y lencería.
- Juguetes, calzado y ropa de marca.
- Medicamentos y suplementos alimenticios.
El caos durante la detención en Tecámac
La racha de impunidad terminó cuando Estefanía y dos cómplices ingresaron a un supermercado en la zona de Ojo de Agua. Al verse rodeada por elementos de seguridad, la mujer intentó utilizar tácticas de distracción, recurriendo a falsas acusaciones de acoso sexual contra los oficiales para intentar forzar su liberación.
La situación escaló cuando una supuesta familiar, como si fuera su “brazo armado”, llegó al sitio lanzando golpes e insultos contra los agentes. Sin embargo, la resistencia fue inútil; tras los manoteos y los destrozos en la entrada del establecimiento, la presunta ladrona rompió en llanto al verse nuevamente frente a la justicia.
Durante las investigaciones se descubrió que la mujer mantenía un altar en su domicilio con ofrendas de frutas y juguetes, rezando a figuras religiosas para obtener protección en sus atracos. No obstante, la evidencia recabada en sus propios videos fue contundente para las autoridades de la SSC, quienes la trasladaron al Ministerio Público donde se determinará su situación jurídica.

