

La búsqueda del llamado video filtrado de Jeremías Monzón volvió a posicionarse entre las tendencias en redes sociales y plataformas. Sin embargo, detrás de esos términos circula una historia marcada por la violencia, el dolor familiar y una investigación judicial en curso que busca esclarecer responsabilidades y frenar la difusión de material sensible.
Jeremías Monzón tenía 15 años y vivía en la ciudad de Santa Fe, Argentina. Su muerte, ocurrida a fines de diciembre de 2025, generó una profunda conmoción social.
El hallazgo de un registro audiovisual del ataque, grabado por los propios implicados y difundido de manera ilegal, reabrió el debate público y encendió las alarmas sobre la exposición de pruebas judiciales y la protección de las víctimas.
El contexto del crimen en Santa Fe

De acuerdo con la investigación, el adolescente fue citado mediante engaño y llevado a un galpón abandonado del barrio Chalet, una zona cercana al estadio del club Colón.
Allí se produjo el ataque, que luego fue registrado en un video de corta duración. Días después, el cuerpo fue encontrado y la causa quedó a cargo del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe.
Desde un primer momento, los investigadores descartaron la hipótesis de un hecho al azar y apuntaron a una acción planificada, con la participación de varios jóvenes del entorno de la víctima.
Aunque el móvil exacto aún no fue confirmado, trascendieron versiones vinculadas a conflictos personales y situaciones previas entre adolescentes.
Video filtrado de Jeremías Monzón en X
El video filtrado de Jeremías Monzón se viralizó en enero de 2026 formaba parte del expediente judicial y su difusión es considerada ilegal. Circuló principalmente por WhatsApp, Telegram y redes sociales, lo que motivó una investigación paralela para determinar cómo salió de la causa y quiénes fueron responsables de su propagación.
La familia de Jeremías, en especial su madre, pidió públicamente que el material no sea compartido y reclamó respeto. Además, exigió que se investigue la filtración, al considerar que la exposición del video profundiza el dolor y vulnera la dignidad de la víctima.
Mientras tanto, el caso continúa generando indignación social, movilizaciones y pronunciamientos de distintos sectores que reclaman justicia, mayor control sobre las pruebas judiciales y políticas de prevención de la violencia entre adolescentes.
Quiénes están implicados en el crimen de Jeremías Monzón
En la causa hay tres personas señaladas. La principal imputada es una adolescente de 16 años, identificada por sus iniciales, quien permanece detenida de manera preventiva en un centro especializado de la ciudad de Rosario.
Al ser considerada punible por su edad, enfrenta una acusación por homicidio agravado, con una expectativa de pena que podría alcanzar los 15 años.
En tanto, otros dos jóvenes de entre 14 y 15 años fueron señalados como coautores, pero quedaron bajo la órbita del sistema de protección de la niñez debido a que la legislación argentina los considera inimputables.
Esta situación generó fuertes cuestionamientos por parte de la familia de la víctima y reavivó el debate sobre una eventual modificación en la edad de imputabilidad.

